Historias para no dormir.

Sinopsis:
In The Garden, barón de los Cerros Gordos, es un noble caballero medieval que a través de estrambóticos y mágicos cachivaches, su ectoplasma puede viajar al presente interactuando con su coetáneo heredero.
Por entonces, pasado el verano, desoía retos y desafíos, ignoraba justas, pasaba de amoríos y galanuras perdiendo el tiempo en trenzar tomiza y jugar al clavo. ¡Con puñales!, como corresponde a un aguerrido cruzado. Como era predecible, la ociosidad y la pereza no casan bien con las leyes por las que rige la “caballería andante” y, harto de algarrobas, cansado de trenzar tomiza y de jugar al clavo, probó con otras cosas.
Lo que aquí se presenta es una recopilación suelta de cincuenta opúsculos correlativos en los que se describen, cuando aconteció, situaciones anexas a una de las épocas doradas del club de fútbol más laureado de la historia: el Real Madrid C.F. “Un desahogo”.
TESTAMENTO
Hoy me presento ante vos mi diosa decepcionado, abatido como uno más de los que te desearon y enloquecieron cautivados por el seductor elixir de tu serena mirada y deslumbrante belleza. Cuanto más profundo es mi dolor, más tediosa resulta tu ausencia. Los días se han convertido en noches ingratas, en noches oscuras y eternas donde desaparece la tenue luz de la luna y las estrellas. No habrá más noches donde mecerte plácida entre mis brazos, acariciar tus suaves y rosadas mejillas, mesar tu ensortijado y sedoso cabello, apaciguar mi sed en tu almibarado manantial, las sombras se cruzan iluminadas por el fuego acechando el peligro y rompiendo los sueños. Cibeles, presiento que el final se acerca.
Una partida de cuervos se aposentaron por la mañana sobre los torreones alimentando los infaustos presagios de la sibila. Los designios de los dioses no están de nuestra parte. Todo es tan extraño y confuso en nuestro “affaire”, que ni tú prima alcahueta, ni los sabios maestros del templo, conseguirán jamás desentrañar el entuerto. Tú te quedarás aquí, con los tuyos y tus leones, es la voluntad de Zeus. En cuanto a mí, la dicha me ha sido arrebatada por el destino. “Si nada cambiase no existirían las mariposas”.
Me informaron de que algunos capitanes han desertado, se han pasado al bando enemigo y en su execrable traición, trataron de convencer a otros oficiales para que se amotinaran. Me temo que la influencia que tienen sobre el rey, aliente la idea de entregarles mi cabeza para salvar su trono, los maravillosos tesoros ocultos custodiados por ángeles alados. Su política siempre fue proclive a defender su interés más que los de la familia. Pero la orgullosa Troya y su príncipe no se rinden, lucharán hasta el final y si yo he de morir, muerto mejor que vivir esclavo y humillado siendo carne para los cuervos. Solo quiero que cuando me vaya, la gente me recuerde como el “Special one” y no comente de mí, en un tono frívolo de comedia. Recibido con ramas de olivo fui por gloriosas victorias allá por donde combatí en tierras lejanas. ¡Qué pronto olvida el pueblo a sus héroes!, ¡qué frágil es la memoria!, ¡qué fría es la noche!, ¡qué larga!…
Mi diosa, tengo que dejaros, he de tomar las armas, los enemigos asedian el palacio intentando derribar las murallas. No quieren esperar al alba para que pueda ver la infamia escrita en sus caras. Pronto regresaré al Reino de Hidra, donde ofrecen miel en lugar de hiel y los campos son vergeles cubiertos de verdosas alfombras, donde las musas acarician la lira recitando hermosos poemas que embelesan los sentidos, gozándose de paz y armonía. Los siglos venideros hablarán de nuestro aciago y furtivo amor, como una triste leyenda sepultada bajo el lodo de las ruinas de Troya.
¿Se cumplirán los negros presagios de la sibila?, ¿se consumará la ignominia? ¿Viajará nuestro héroe en clase “A” al Reino de Hidra?, donde despiertan las brumas, desaguan las lluvias, los pájaros cantan, la luna se levanta… ¿Volará nuestro belicoso príncipe a bregar por otras tierras, a la conquista de nuevas hazañas con sus leales: Louro, Rui y karanka?… ¡La tragedia ha terminado!

He descargado otros cuatro más así que son 15 en la lista de espera.
Faltan por aparecer otros 11 de la primera andanada. Ya que no hay comentarios y menos durante dos semanas por la selección, aprovecho para dejar lectura recordando un lustro de nuestra pasada aunque reciente historia, que se suele repetir, en cuanto al entorno. Preferiría no tenerlos que volver a cargar para evitarme trabajo. Con vuestra paciencia y comprensión habrá una segunda, tercera y puede que hasta una cuarta andanada. Al ser posible antes de volver a la rutina de clubes o bien, podríamos dejar algo para el próximo mes cuando regresen las selecciones.