BIENVENIDO GENERAL.

Caen las primeras hojas del calendario y los montes aledaños están cubiertos de un espeso manto de nieve mientras en la torre, frente a la chimenea del gran salón, se consumen en llamas los secos troncos de un abedul. El barón y su familia junto a otros destacados invitados, se han reunido para recibir una noticia. El archiduque ha nombrado a un nuevo general para dirigir a la tropa. El anterior, incapaz de dar con soluciones para contener el asedio sarraceno y, traicionado por algunos oficiales que le manifestaron descontento, fue destituido del cargo a los seis meses de su nombramiento.
El barón sonríe tras leer la nota que le llegó a través de una paloma mensajera desde la corte. Después, visiblemente satisfecho, la compartió con todos los presentes desatándose gritos de júbilo. Todos lo conocían o al menos, alguna vez oyeron hablar del nuevo general. Un hombre carismático y muy respetado, avezado en mil batallas en las que demostró su liderazgo. Un caballero pulcro, aseado, con una impecable presencia, intuitivo y reservado. De aquellos que cuando hablan, se les escucha y se les entiende.
La llegada de Zinedine Zidane como nuevo general, abre para los madridistas una puerta a la ilusión, un puente de esperanza que pudiera llevar de nuevo al Real Madrid, hacia la cúspide, su sitio natural. Zidane es una persona querida en la corte porque como futbolista, alcanzó triunfos importantes dejando una huella de admiración por su humildad y discreción. Es a la vez una persona que conoce bien los entresijos del vestuario. Como jugador realizó un fútbol de fantasía y como entrenador, seguro ofrecerá lo mejor de su corazón. Así lo manifestó en su sencilla pero expectante presentación. Zidane, hombre de pocas palabras, desprende ese halo místico, ese gen ganador de los elegidos.
No todo será un camino de rosas dado que por su privilegiada situación, la corte siempre tiene abiertos numerosos frentes, muchos enemigos a los que tendrá que combatir respondiendo con triunfos. Todas las virtudes antes señaladas, le serán pocas para ganarse la consideración de los mediocres y los envidiosos. Seguro que no influirán nada para que los pinochos dejen de entrometerse en las alineaciones y alimenten sus impuros púlpitos con falacias. Pero la primera y primordial tarea hoy es reconducir a la “vieja guardia”, a esos descastados haraganes que implantan la ley a su capricho pervirtiendo a los infantes que se incorporan a filas. Zinedine Zidane por su experiencia y personalidad, el respeto que en el mundo se le tiene, lo conseguirá.
La feliz noticia, rápidamente se extendió por el poblado y a pesar del frio, quien no tiene leña se calienta con vino, la gente salió de sus casas para comentarla con los vecinos. Se notaban contentos e incluso los más atrevidos, se lanzaron a bailar bajo los copos de nieve formando corrillos. Se animaron a danzar al compás de unas notas musicales que fluían por el aire impelidas por una chirimía y un desvencijado tamboril. El barón desde la balconada de su blanca torre almenada, observó divertido al Padre Damián dirigiéndose con premura hacia la capilla. El monaguillo se le había adelantado e hizo repicar las campanas incitando con su ampuloso y áspero sonido, a que los muertos resucitaran.

Exhaustiva información del punto donde se halla el tema Superliga-UEFA en los tribunales y sus probables futuras consecuencias.
https://www.vozpopuli.com/legal/laliga-se-prepara-para-llevar-el-caso-superliga-al-supremo-mientras-florentino-perez-estudia-las-vias-de-reclamo.html
Caen las primeras hojas del calendario y los montes aledaños están cubiertos de un espeso manto de nieve mientras en la torre, frente a la chimenea del gran salón, donde se consumen en llamas los secos troncos de un abedul, el barón y su familia junto a otros destacados invitados, se han reunido para recibir una noticia.