OREANDO LA BASURA…

Buscando la caja de los preservativos, el barón encontró una de yerbas que le dejó su tía Cabecica cuya infusión e ingesta, se dice que atemperan los enojos y apagan el ímpetu, mitigan el furor y dulcifican la ira. Pues bien, gruñendo se ha tomado dos cuartillos de la infusión en un santiamén y para poder hacer la cosa más tolerable, los cuartillos llevaban un tercio de infusión y dos de un vino de Itrabo, apartada aldea de la serranía famosa por sus caldos y temida por sus belicosos aldeanos. La pócima acabó con un resultado inesperado, el barón entró en trance y, canturreando aquello de “las mocitas madrileñas”, ha empuñado el cálamo. Después, erguido frente al atril donde ahora escribe, ha pergeñado entre confusos susurros y un frecuente resoplar, lo que sigue:
El redactor de fútbol hoy se presenta como una mezcolanza de chovinista y macarra. Pretende erigirse en el principal protagonista de un evento que no le pertenece y del que tan solo, es un mero relator. De manera torticera convierte el juego en una apestosa cloaca en la que prima lo chabacano y los intereses partidistas, hurtándo la información al público. Es el nefasto resultado de una negligencia que se produjo en un laboratorio donde el ADN se contaminó al intercambiar las probetas. Siempre se dijo que para cubrir los deportes mandaban a los más tarugos de cada casa.
La utilización impune de la mentira para mantener o desviar el foco de atención por aquellos individuos, que por su formación y el destacable papel que desempeñan en la sociedad, debería ser un espejo de honestidad, resulta ofensivo. En buena parte, esto es debido a la lasitud de las leyes que deberían proteger al ciudadano de sus tropelías. El pinocho no está legitimado para dar lecciones de ética a nadie. El público reclama más seriedad y rigor en la información, una conducta que priorice el respeto. Pero resulta que padece un periodismo ponzoñoso de trinchera en el que la desacreditación zafia, la burda manipulación en el vil intento de debilitar al rival, campea por bandera sin ponerse freno. Y siempre, disparando en la misma dirección, “al blanco”.
Los periódicos deportivos de “culelandia” y sus acólitos satélites capitalinos, resultan repulsivos, abusan de la descalificación para que el tránsito de sus colores hacia el título, resulte más cómodo. Para ello, ademas de falacias, no escatiman ningún esfuerzo en publicar todo tipo de mezquindades y si fuese necesario, practicar el linchamiento público.
El aficionado madridista, cansado de las injerencias, indignado por el continuo acoso que sufre su club, exige a la dirección respuesta, que utilice los medios coercitivos necesarios para mitigar en lo posible el problema. El aficionado no llega a entender la candidez con la que se actúa en la corte frente a esa banda de pinochos que rompen el orden y la salud del deporte, que incitan por la toxicidad con la que se manifiestan, faltos de una mínima ética profesional, al odio y la violencia.
Gracias al diario Sport, esa fosa séptica de excremento sabemos, que CR7, Narcisus, una de sus presas favoritas desde que aterrizó en Madrid, va para los siete años, solo tiene cuatro amigos en la plantilla. La investigacion debió resultar extenuante no quedando suficientemente claro, qué interes o relación guarda con el fútbol, salvo que la maledicente información, sea consecuencia de una mejor versión de Narcisus que ha superado a Suárez, el “caníbal”, en la pelea por la “Bota de Oro”.
Terminado el trabajo el barón repasó el escrito con parsimonia y dió su conformidad con un puñetazo sobre el atril. El tintero salió disparado yendo a caer sobre su jubón de mangas acuchilladas que le regaló una dama que por recato, omitirá nombrar. El jubón negro, de seda, que estaba preparado para asistir a un bautizo, ha quedado no digan dueñas. ¿Acaso el barón no cuenta la verdad?

Hoy nuestro amado presidente se encuentra ufano y feliz al ver su obra de más de 1.300 millones acabada, sin contar otras reformas más modestas que se han ido realizando durante su mandato, retretes incluidos. El estadio a reventar de público desplegando toda su parafernalia para acoger un partido de la NFL. No creo que el rugby 🏉, en este caso fútbol americano, por más que lo promocionen en Europa, le reste aficionados al ⚽. A público europeo le gusta mas Bellingham que Mariota.Un coñazo, muchos parones y publicidad. ¿Esto es lo que quiere Florentino con la Superliga en abierto? Tendría que hacer un estadio nuevo para no quitar filas de los fondos porque el espacio para el juego se quedó corto. Como los vestuarios que se tuvieron que volver a acondicionar y otra morterada para insonorizar los espectáculos.
Un presidente que dice no cobrar un duro por sus labores y que lleva una obra que se triplico en su precio original cuando él mismo es dueño de una constructora. El que no conecte los puntos es muy tonto.