NUEVA TEMPORADA NUEVAS ILUSIONES.

Tras unos meses de ausencia por lejanías, el barón de los Cerros Gordos vuelve con renovado ímpetu. No encontrará una pastilla de Tranxilium por más empeño que ponga. No debemos olvidar que In The Garden, es un noble e intemporal viajante del siglo XIII.
Su coetáneo heredero no le recomendaría acudir a los potingues de Maritornes, la de Los Bérchules, pues producen esas diarreas que los galenos llaman melenas. Menos aún a los de Cabecica la Chumbera, que ha matado a más personas que el cólera con su ungüento a base de rabos de víbora, turrillos de caña, orines de gato silvestre y ortigas en salmuera. Y encima, tiene el valor de llamar al revoltijo “La gracia del cielo”. Lo que le ha recomendado su descendiente es la ingesta de cuatro vasos de vino de la costa, unas lonchas de jamón de Jubiles de La Alpujarra y una siesta.
Pero dejemos de escudriñar la vida privada de nuestro caballero celoso de su intimidad, y mejor vayamos a lo que hoy ha escrito. Probablemente tenga interés porque lo que escapa del alma sin ataduras ni prejuicios, con respeto pero sin concesiones, es como el agua limpia y trasparente de un arroyo allá arriba, en los montes de Sierra Nevada, en el aire limpio y sincero de la íntima convicción.
Tras ganar un nuevo título, la Supercopa de Europa, a los pinochos se les han caído todos los palos del sombrajo, el chiringuito entero observando el arte para la batalla que despliega el general Zidane. En poco más de año y medio, ha ridiculizado a aquellos sayones que se mofaron de él calificandolo de aprendiz sin experiencia, un simple alineador, o que tenía una flor donde la espalda pierde su casto nombre.
Tras el rutilante triunfo en Skopie, Macedonia, cuna de Alejandro Magno, la corte vuelve a ser noticia en todo el mundo abriendo la portada de los periódicos y telediarios por ofrecer una magnífica imagen en lo deportivo y en lo social, consolidando su pasado prestigio. Pero no hay que dormirse en los laureles y el general, Zidane, que ha regresado fresco como una rosa tras un merecido descanso, su aura brilla como una patena, es consciente de ello.
El triunfo frente al Manchester United, un egregio rival dirigido por José Mourinho, significa una muesca más para continuar con un proyecto que reclama reforzarse. Esperan emboscadas terribles, adversarios poderosos y osados bien pertrechados con el legítimo deber de desafiar al campeón y tratar de derrotarlo. La corte ha de de mantener la ilusión de repetir los éxitos trasladando confianza. En dieciocho meses, Zidane ha consiguido ganar dos “Champions League” consecutivas, un hito que hasta la fecha nadie logró. Pero no hay tiempo para relajarse, en apenas tres días se presenta otra dura prueba, la Supercopa de España frente a los culés dando pie a una nueva temporada.
El barón al final hizo caso a su heredero y se levantó de la cama hecho un mozuelo. Después, cogió la zampoña y subido en la silla con las cinchas bien fijadas rodeando la barriga de Merengue, recto sobre su lomo, se dirigió río abajo hasta el llano donde se habia citado con la molinera. Supone estará de regreso para la cena… o quizá vuelva por la mañana esbozando una pícara sonrisa y canturreando.
En todas partes te oigo,
En todas partes te miro,
No estás en todas partes,
Es que te llevo conmigo.
Eso último suele ocurrir para envidia de los mozos de su tropilla. Y es que los años no pasan por el barón al disponer del secreto de viajar en el tiempo.

Jo, salgo de vacaciones y es nada más regresar y ver el estercolero en que está convertido todo el mundo del futbol con aquello de Negreira. Hemeroteca por unos y por otros, esto solo está dejando expuesto el cochinero que es La Liga. No es que la farsa este quedando mal, ni solo el Madrid, ni solo ambos, es La Liga al entero que está quedando al nivel del betún. Ya está bien de todo esto, que hartazgo.