13 abril 2024
La Furia

El rey desnudo.

No hay más que ver su mayestática imagen montada a lomos de Merengue con todos los arreos, las dos maletas a los lados que contienen sus ropajes de terciopelo y tres lavativas, el yelmo de Mambrino, el espadón que heredó de un antepasado polaco, las descomunales espuelas y una maza que da miedo, para darse cuenta en un pestañeo, de que el barón no es amigo de empalagosos halagos. Tiene más cicatrices que el paño de pulir el acero de su espada. A veces, le embarga un sopor que en romance de “la Caña Vargas” se llama “garbana”, se queda “alelao” como si hubiese comido tres kilos de boniatos bien regados, con el mejor caldo de la comarca. Su vientre de tanto tiempo transcurrido como cruzado en excedencia, se ha convertido en una ominosa panza y, como en esa parte tiene tres cicatrices de la IV Cruzada, se han puesto reventonas amenazando con estallar. Ha recurrido a Encarnica, la sanadora de la Haza del Lino, y esta mala bruja acabó de arreglar la cosa. Le ha recetado un brebaje, una pócima de vaya usted a saber qué, y el barón ha entrado primero en una especie de baile de San Vito, después en una descomposición de vientre y finalmente, en un estado de excitación y arrebato que le han llevado raudo al pupitre, ha cogido el cálamo, ha desenrollado un pergamino y se ha puesto a escribir como un poseso. Y claro, no ha dejado títere con cabeza. Por un momento creyó que estaba otra vez a las puertas de San Juan de Acre, en Palestina, y que le llovían las flechas sarracenas desde las murallas. En su indomable agitación pensó que una de ellas le había atravesado la cota de malla yendo a golpear en una medalla de la Virgen de la Cabeza, quien por cuarta vez le ha salvado la vida. Entonces, entró en trance y ha garrapateado lo que sigue:

Los pinochos, otrora digna y envarada asamblea de patricios, hoy es un extraño cruce de asamblea de barrio y almacén de exabruptos, pasarela de necios y derroche de ventosidades, alfiletero de píldoras y un circo de tres pistas. El otrora “Templo de la Información”, hoy es un bacín donde se amontonan desechos. En tiempos, en el periodismo campaba la sorna y el humor, prevalecía el ingenio, la seriedad en la información, la ética y el buen estilo. Ahora, campa la chabacanería, la charlotada y se deja correr el bulo. Tenemos lo que merecemos por haber tolerado convertir la sociedad en un aprisco, en un cruce de botellón y humeante pasillo en los cimientos de la formación académica. Se desmochó con precisión quirúrgica la enseñanza filosófica en favor de hacer individuos manejables. Se han sustituido las palabras por un griterío chocarrero de mercadillo: mover ficha, comer la tostada, pillado con el carrito del helado, comerse el marrón, la pelota en el tejado, cambio de cromos… La gloriosa y patética frase que se le ocurriría a un individuo como Echenique sería: ¡chúpame la minga Dominga!

Se apaga el futbol, de ahí que el barón quiera terminar con un cuento de Christian Andersen: “El rey desnudo”. Un cuento que tiene un antecedente en un capítulo de “El Conde Lucanor”, del Infante Don Juan Manuel.

Erase un pícaro sastre que convenció al rey de que el vestido que le había confeccionado, con ricos paños de seda e hilos de oro, era el traje invisible más hermoso del mundo. Tan hermoso, que sólo los tontos no podían verlo. En el volumen del Infante no lo podían ver los hijos bastardos. Llegó un día de festejos y, aunque el rey no se veía vestido, pensaba que su madre había sido más furcia que las clásicas gallinas, se dirigió a caballo con sus cortesanos a dar un garbeo por la villa. La gente callaba conocedora de la rara cualidad que tenía el vestido, hasta que de repente, la voz de un zagal se alzó entre la multitud exclamando: -¡El rey está desnudo! La gente incrédula y sorprendida entrecruzó miradas y empezó a murmurar, para más tarde gritar con burla: -¡El rey está desnudo!, ¡el rey está en cueros!… Avergonzado por el engaño, el rey y los cortesanos dieron la vuelta a la grupa de sus monturas poniendo cascos en polvorosa hacia el castillo.

De este cuento se puede sacar la siguiente moraleja: no por el hecho de que una mentira sea aceptada por muchos, tiene que ser cierta.

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Blancolejia
10 Meses hace

Goyu yo solicito que dejes solo la imagen, podriamos estar hablando cosas importantes para todos en el ultimo post y no volver al p… jardín de Yoshi embarrando todo

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