23 mayo 2024
La Furia

Pesadilla (Real Madrid-Barcelona)

-¿Hasta qué punto se habrá agotado la reserva de talentos?, se pregunta en voz alta el barón desde la balaustrada del primer piso de la torre.

-¿Decía algo mi señor?

-Me preguntaba sobre ese tipo que sospechas, hijo y nieto de Camborio, el que regatea las mercedes de la FIFA y de la AFA, el espejo retrovisor de la historia del balompié, el pequeño zahorí de las cunetas y asombro de los estadios, el poeta en barbecho discípulo predilecto de Pericles, el estadista “non nato”… Me refiero a ese niño perdido y hallado en El Sacromonte.

-¿Otra vez unos cuartillos de más mi señor? ¡Venga ya!, qué bromas gasta este hombre. Se ha quedado anclado en el siglo XIII.

El barón se hizo con los servicios de Alessio, su deslenguado lacayo, cuando en su segundo viaje a Tierra Santa rodeando Los Apeninos, al pasar por un inmundo poblado, lo salvó de una muerte segura a manos de una violenta turba que lo perseguía por un hecho desgraciado que prefiere no revelar.

Un suspiro de alivio parece abrirse paso, tan solo era una chanza del jodido cruzado que por culpa del vino de Jerez, está como pajarito en soga. ¡Pero no!, el barón airado y con los ojos encendidos como carbones al rojo vivo, de pronto da un severo portazo y arropado únicamente con el camisón de dormir y un sobado gorro de lana con borla, esgrime desde el rellano de las escaleras un manojo de pergaminos. Después, desafía a los empinados escalones de piedra bajándolos de dos en dos.

-¡Alto ahí bellacos!, ¡el barón nunca miente!, ¡lo acabo de leer en los papeles!

De repente, se hace un silencio sepulcral. Los mesnaderos se miran unos a otros como si hubiera llegado el fin de sus días, como si los sarracenos estuvieran a punto de rasurarles el cuello a cuchillo. La duda flota en el ambiente. El temor se desata y se palpa. Las miradas se cruzan entre si horrorizadas.

-¡Dios mío!, gime el capellán abrazado a una cruz de madera, -¡El Señor nos catiga por nuestros pecados!

-¡Se ha desatado el cólera!, ¡es el fin del mundo!, farfulla el barbero cirujano.

La mayoría corre aterrorizada a coger apresuradamente sus bártulos; otros, sacan a sus animales de carga del establo enjaezados de mala manera para escapar a toda pastilla con sus enseres al puerto más cercano.

-¡Vuelve Messi!, ¡es la ira de Dios!, vociferan asustados mientras se apremian en abandonar los fuertes muros de la blanca torre almenada.

El barón ya vestido con el jubón de mangas acuchilladas y sus calzas de cuero, se coloca el bonete con altivez sobre la cabeza. Después, se asoma de nuevo a la balaustrada y grita.

-¡Parad bribones!, ¡cobardes!, ¡quietos todos! Una enigmática sonrisa asoma en su tenso rostro. -No me habéis dejado terminar. Ya riendo abiertamente les dice: -Villanos, escapáis como las ratas, ¡escuchadme todos!

Los hombres se detienen y miran a su señor con el miedo reflejado en sus ojos. El barón les barre con una mirada desdeñosa y compasiva a la vez y desplegando un pergamino con parsimonia, lo lee en voz alta.

-Messi ha dicho que no puede jugar con el Barça, que ya no es un zagal y prefiere el sol de Miami. Está lento y pesado como una tortuga. Lo que habéis oído de los pinochos no tiene la más mínima credibilidad, es un bulo. Aquí lo dice, ¡mirad!

Tras enseñar el escrito a los presentes y conseguir tranquilizarlos, el barón vuelve a enrollar el pergamino y observa al grupo esperando una respuesta. Después, alza los brazos y ordena que traigan vino.

-¡Sacad de la bodega dos toneles grandes de vino nuevo y bebed todos, tenemos que celebrarlo!… ¡Os invito!

La algarabía fue descomunal, todos, todas y todes, tomaron sus jarras de zinc y bebieron hasta reventar. Estuvieron bebiendo hasta que el sol desapareció ensombreciendo las cumbres de la sierra cercana.

Desde aquel veintiocho de julio, día de Santa Alfonsa de la Inmaculada hace ocho siglos, se vienen celebrando la Feria de Sevilla, El Rocío, Las Fallas de Valencia, Los Sanfermines y La Tomatina.

-¡Vade retro Messi!, celebró el padre Damían alzando el hisopo y conjurando el peligro.

El barón llenó su copa de cristal de Bohemia. Luego, levantando el codo brindó con sus criados y mesnaderos.

-¡Ven acá vino tintillo, hijo de la cepa tuerta, tú te empeñas en entrar, y yo te abro la puerta! ¡Gluck!

Cuando abrió la puerta unas veintesiete veces, tuvo una visión apocalíptica. Belcebú se perdía entre la niebla, los dejaba maltrechos pero vivos; sin embargo, en su delirio, creyó ver entre las sombras los contornos de un fauno y un diablillo. Era una noche cerrada en la que se escucharon truenos. A cada relámpago, el fauno y el diablillo le sonreían. Dallas: Allá vamos, estamos preparados.

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Blancolejia
9 Meses hace

Bromas a parte, si que puede convertirse en una pesadilla el Madrid-Barça, van a ir con todo ambos lo que puede acarrear lesiones tanto por la intensidad como por las faltas y demás. Y si el nivel de pretemporada prima la pesadilla será para ellos por razones obvias. A mi me ilusiona ver a Güller

Blancolejia
9 Meses hace

Joder que titulo más engañoso, parece Marca, lo abrí con la ilusión de ver un post interesante que llamase a la participación y me encuentro esto, por no decir eso🤮

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